Homo Ludus. Spanish edition
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"Las peticiones" para tal regreso las esperaba Gustav en algun momento de la tarde o cerca de la noche, pero ciertamente en este dia.
A las cinco de la manana, el irlandes habia llegado al centro regional. Su casa estaba situada en un denso bosque, en la carretera de la aldea rural "Grafskaya Usadba". Al principio habia considerado la posibilidad de instalarse alli, en la parte elitista, donde las casas se alzaban casi en el bosque, separadas por frecuentes arboles y separadas de la otra parte del asentamiento por tres estanques, pero se sintio ligeramente sacudido por el hecho inevitable de la vecindad con la gente.
Despues de haber estado en Francia en la primera mitad del siglo XVIII, vivia en un suburbio de Paris. Habia muchas oportunidades para la seduccion en la corte, y el romanticismo de la epoca era mas profundo y refinado en su esencia. Una de sus amantes, con el corazon destrozado, no se suicido envenenandose en casa ni se ahogo en el Sena, sino que se ahorco justo delante de su casa y de forma que fuera claramente visible para todos. Por supuesto, no hubo consecuencias para el, aunque un dia despues los parientes de la chica, al darse cuenta de lo que pasaba, se presentaron en su casa con la intencion de despedazarlo y ahorcarlo en el mismo lugar donde ella se habia ahorcado. Para entonces Gustav ya se habia marchado, recordando bien que en su caso era necesario vivir apartado de todo el mundo, o al menos en un lugar donde los vecinos estuvieran aislados unos de otros por los muros de hormigon de una jungla de piedra.
Esta vez eligio la primera opcion y quedo muy satisfecho: tenia su propia casa con suministro electrico autonomo y sistema de depuracion de agua, solo dos plantas con techos de 4 metros de altura y ventanas de suelo a techo, de modo que desde la primera planta se podia contemplar el bosque con ojo de cazador. En
los bordes de la casa habia dos dependencias. La primera era una torre, cuyo ultimo piso alcanzaba tal altura que desde las ventanas panoramicas se podian ver las copas de los arboles extendiendose como un mar verde brotando al viento: una vista asi le daba a Gustav nuevos pensamientos y nuevas posibilidades.
Tambien era el lugar mas agradable para disfrutar del sufrimiento ajeno, para recordar los pasos correctos, las metas alcanzadas, y los bordes de los arboles parecian estar de acuerdo con el, asintiendo con la cabeza y confirmando cada pensamiento.
El segundo anexo no parecia mas grande que un granero desde fuera, pero solo era una entrada. Bajo tierra habia dos plantas mas, ambas negras como la noche y llenas de todo tipo de equipamiento. La minuscula primera planta era una habitacion individual con un sofa chester de cuero negro en el centro. Era un buen lugar para la soledad, cuando algun proceso solo necesitaba esperar o pensar en algo nuevo, porque las mazmorras daban las ideas mas exquisitas y extraordinarias y las formas de su realizacion, y a veces era incluso sorprendente la diferencia que podia haber en el curso del pensamiento solo por el lugar donde este se originaba: la oscuridad hacia el pensamiento mas rico, mas libre y le permitia hacer cualquier cosa.
Y tambien necesitaba este bunker para el tratamiento, y tenia que tratarlo a fondo… Dolores de cabeza. Cuando sucedia, tu cerebro simplemente explotaba y podias volverte loco. Y podia durar un dia o varios dias seguidos o una semana, y cuando terminaba, era dificil pensar o pensar en algo, pensar en absoluto, o moverte de un sitio a otro, como si tuvieras que aprenderlo todo de nuevo.
La razon era la misma que la necesidad de Gustav, solo que a la inversa. No podia vivir sin el sufrimiento de los demas, objetivamente construido sobre su propia culpa interior, pero ese sufrimiento no debia ser excesivo. Como una sobredosis o una intoxicacion etilica, como un exceso de vitaminas o una alergia a un alimento favorito que uno consumia antes desmesuradamente. Y fue precisamente cuando los exitos de Gustav fueron desproporcionados cuando el mismo empezo a dolerse. Por supuesto, no era el alma, ni el vacio en el pecho, ni la desesperanza, ni la perdida del sentido de la vida, pero este dolor en su cabeza se hizo mas real y natural que la salida del sol por la manana o el frio glacial para un oso polar.
Habia notado esta peculiaridad de su organismo hacia mucho tiempo: en 1648, cuando un pueblo aleman celebraba el final de la Guerra de los Treinta Anos, el
primer conflicto paneuropeo. Gustav sedujo y llevo al suicidio alternativamente a ocho chicas en solo dos dias: el regocijo general era tan grande que cada uno queria su propia felicidad, asi que fue mucho mas facil y rapido de lo habitual. Al cabo de un dia Gustav empezo a tener manchas blancas en los ojos, es decir, no le pasaba nada, pero habia una mancha blanca en el lugar donde miraban. Y una extrana sensacion de debilidad, como si el cuerpo se hubiera debilitado a proposito, a punto de rendirse ante la dolencia. Entonces las manchas anteriores desaparecieron, y comenzo el dolor – parecia que habia llegado la hora de morir, parecia que el castigo habia llegado por fin, y todo habria terminado. Y se acabo – se acabo el dolor, y Gustav se dio cuenta de que solo era el precio de la codicia, del tiempo que habia que contar; que incluso para el habia limites y una cierta linea. Ahora lo sabia bien, aunque no conocia los limites exactos de lo que era permisible: tal vez el sufrimiento de otra persona era mas profundo, o tal vez el sufrimiento de la muerte de otra persona era mayor que el sufrimiento de su propia perdida. Gustav no sabia como medirlo, y a veces solo queria mas, asi que rompia sus propias prohibiciones, sufriendo el mismo de saciedad. Habia un bunker para eso.
Tras meter el coche en el garaje integrado en el edificio principal, Gustav subio al primer piso. Cuando vio sus nuevos zapatos Carlo Pasolini, recordo que hacia poco que el cachorro de labrador que habia regalado ayer a Catherine estaba tumbado en ellos, esperandole. Era el primer animal que vivia con el en la misma habitacion durante un tiempo. Su actitud hacia los animales era algo diferente de la que tenia hacia las personas: los animales siempre muestran sus intenciones directamente, completamente desprovistos de los conceptos de verdad y falsedad, teniendo solo "dado", es decir, "tal cual": amar, odiar, atacar, defenderse, querer comer o dormir, o tal vez jugar. Los animales no ocultan nada y lo muestran todo, y solo en proporcion a lo que realmente experimentan. Por eso el irlandes les tenia un gran respeto.
Mientras habia estado en la casa, no habia hecho otra cosa que intentar complacerle, y durante todo el tiempo que habia estado fuera solo habia mordido el unico zapato que se habia reservado para ese fin, y no habia tocado nada mas. Gustav sabia lo que era para los animales a una edad temprana, como era la denticion, su principal arma, y lo importante que era para ellos, sobre todo a esa edad, no quedarse solos. Sobre todo porque esta cachorra de color castano era la labradora mas simpatica y solitaria del mundo.
Al otro lado de la ventana soplaba el viento, y una hilera de ramas pasaba junto a las ventanas de la casa, como para saludar al anfitrion que regresaba.
Este movimiento de los arboles trajo de inmediato a Gustav a sus pensamientos – la "mayoria silenciosa", hoy en dia se llama asi. Y esta mayoria estaba formada por el hecho de que todo el mundo empezaba a ser reflexivo en la comunicacion, y a construir su imagen en la sociedad; el relativismo en la vision del mundo, el mismo relativismo, cuando se puede cuestionar absolutamente todo, incluso lo que en su dia se fijo como dogma. Y encima, la semantica del juego, en la que cualquier significado tiene un sentido de juego que hay que adivinar, pero cada uno puede hacerlo a su manera. Y la cultura del clip, en la que el desarrollo de la cognicion va de la mano del desarrollo de la opinion evaluativa, estrechamente construida por una multitud de clips cortos, coloridos y cambiantes.
Asi, la "mayoria silenciosa" ha elegido dos interesantes vias para su existencia: o bien un retorno a la cultura confesional, en la que muchas cosas vuelven a adquirir contornos brillantes, tras haber formado un "colchon de seguridad", o bien un renacimiento de las tradiciones etnoculturales, en cuyo marco no solo sera agradable modelar lo nuevo, sino tambien mirar lo antiguo con interes y respeto, lo que dara confianza y orgullo en el propio "yo".
En ese momento, incluso nacio un nuevo concepto: "emergencia": las propiedades de todo el sistema no como una suma. Al fin y al cabo, tambien es mas claro y logico cuando los jefes indios vuelven a casa en todoterreno despues de realizar todos los rituales, que pueden tener mas de mil anos de antiguedad; o cuando el nuevo smartphone de un estudiante de la capital esta pintado con motivos rusos antiguos, y cuando bebe leche con miel en lugar de antibioticos de la 3? o 4? generacion; o cuando la casa de campo de un empresario recien acunado esta hecha sin un solo clavo, tal y como se construyo hace 800 anos.
Todo lo demas puede parecer modernidad, pero un trozo de lo antiguo ha resultado muy agradable ponerlo en el conjunto, sin unirlo al todo, como si no completara el cuadro, sino que creara uno nuevo, junto al existente, pero de tamano mucho menor, que hace la vida mas completa.
"Los nuevos juguetes resultaron ser mucho mas interesantes y, sobre todo, mas peligrosos que los antiguos. – penso Gustav. – Ahora no esta claro para todo el mundo donde estan los juguetes y donde estas tu. Es como si tu mismo te hubieras convertido en un juguete.