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ЖАНРЫ

Cetaganda (на испанском)
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Un hombre de personal dejу a Maz en la puerta de Miles. Йl e Ivan se apresuraron a sentarse cуmodamente. Ella tambiйn habнa pasado por sus habitaciones para cambiarse y ahora llevaba un traje de salto bastante ceсido y un chaleco largo hasta las rodillas como ropa de calle. A pesar de sus cuarenta y tantos, Maz tenнa muy buen tipo. Miles se librу del hombre mandбndolo a buscar el tй y, cuando Ivan se lo pidiу, un poco de vino.

Despuйs, se acomodу al otro lado del sillуn y sonriу a la mujer de Vervain. Ivan se vio forzado a buscar una silla.

— Milady Maz, gracias por venir.

— Llбmeme Maz, por favor — sonriу ella-. Nosotros no usamos esas formalidades. Lamento decir que nos cuesta mucho tomarlas en serio.

— Entonces, seguramente tendrб mucha prбctica en disimular la risa… No veo otra forma de funcionar aquн.

El hoyuelo le hizo un guiсo.

— Tengo prбctica, sн, milord.

Ah, sн, Vervain era una de las «democracias», como las llamaban; no tan locamente igualitaria como la de los betaneses, pero con un rasgo cultural que iba definitivamente en esa direcciуn.

— Mi madre hubiera estado de acuerdo con usted — aceptу Miles-. Ella no habrнa visto ninguna diferencia intrнnseca entre los dos cadбveres de la rotonda. Excepto por la forma en que llegaron hasta ahн, claro. Supongo que ese suicidio fue algo inesperado, raro, verdad?

— Sin precedentes — dijo Maz-, y si usted conociera a los cetagandanos, sabrнa que no se puede encontrar un tйrmino mбs fuerte.

— Asн que los sirvientes cetagandanos no siempre acompaсan a sus dueсos en la muerte.

— Supongo que Ba Lura tenнa una extraсa intimidad con la emperatriz… Hacнa mucho que la servнa — dijo la mujer vervani-, desde antes de que nosotros naciйramos.

— Ivan se preguntaba si los hautlores hacнan clones y los usaban en el servicio.

Ivan echу una mirada indignada a Miles por ponerlo en el centro de atenciуn, pero no protestу en voz alta.

— Los ghemlores lo hacen a veces — explicу Maz-, pero no los hautlores, y desde luego es impensable que la Casa Imperial lo hiciera. Los haut consideran que cada servidor es una obra de arte, tanto como todos los demбs objetos con que se rodean. En el Jardнn Celestial todo tiene que ser ъnico, si es posible fabricado a mano, y perfecto. Eso tambiйn se aplica a los seres orgбnicos. La producciуn en masa es para las masas, al menos eso es lo que ellos piensan. No estoy segura de si es una virtud o un vicio… me refiero al estilo haut de hacer las cosas, pero en un mundo inundado de realidades virtuales y duplicaciones infinitas, incluso resulta extraсamente refrescante. El ъnico problema es el esnobismo…

— Hablando de arte — Intervino Miles-, me comentу usted que habнa tenido suerte en la identificaciуn del icono…

— Sн. — La mirada de ella se elevу y se fijу en la cara de Miles-. Dуnde dijo usted que lo habнa visto, lord Vorkosigan?

— No se lo dije.

— Ahhh. — Ella esbozу una leve sonrisa pero aparentemente decidiу no seguir presionando sobre ese punto-. Es el sello del Criadero Estrella. No es habitual que un extranjero se cruce con algo asн todos los dнas. En realidad, no es habitual que un extranjero se cruce con algo asн… en toda su vida. Es muy, muy privado.

Contrуlate.

— Y hautesco?

— Extremadamente hautesco.

— Y… perdуn, quй es el Criadero Estrella?

— No lo sabe usted? — Maz parecнa un poco sorprendida-. Bueno, supongo que ustedes se pasan todo el tiempo estudiando asuntos militares cetagandanos…

— La mayor parte del tiempo, sн — suspirу Ivan.

— El Criadero Estrella es el nombre privado del banco genйtico de la raza haut.

_Ah, eso… Supongo que sabнa algo al respecto… Quй? Tienen copias de reserva de sн mismos…? — preguntу Miles.

— El Criadero Estrella es mucho mбs que eso. Entre los haut, no hay contacto directo para unir el espermatozoide y el уvulo y depositar el embriуn resultante en un replicador uterino, como hace la gente normal. Cada cruce genйtico se negocia como contrato entre los jefes de dos lнneas genйticas, que los cetagandanos llaman constelaciones. Supongo que ustedes, en Barrayar, los llamarнan clanes. Ese contrato debe contar con la aprobaciуn del emperador o mбs bien de una mujer de alto rango de la familia del emperador, y se marca con el sello del Criadero Estrella. Desde hace cincuenta aсos, desde que empezу el rйgimen actual, esa mujer de alto rango fue haut Lisbet Degtiar, la madre del emperador. No es sуlo una formalidad. Cualquier alteraciуn genйtica, y los haut hacen muchas, tiene que haber sido examinada y aprobada por el comitй de genetistas de la emperatriz antes de entrar en el genoma haut. Usted me preguntу si las mujeres haut tienen poder. La emperatriz viuda impartнa la aprobaciуn final y tenнa derecho a veto sobre todos los nacimientos haut.

— Y el emperador? Puede cambiar estas decisiones?

Maz apretу los labios.

— No lo sй, en realidad. Los haut se muestran muy reservados en todo lo concerniente a este asunto. Si se producen luchas de poder, las habladurнas no atraviesan las puertas del jardнn Celestial. Lo que sн sй es que nunca me ha llegado el rumor de un conflicto como el que usted imagina.

— Y… quiйn se encarga ahora de este proceso? Quiйn hereda el sello?

— ЎAh! La pregunta del millуn. — Maz iba entusiasmбndose con el tema-. Nadie lo sabe, O, por lo menos, el emperador no ha hecho el anuncio. El sello debe tenerlo la madre del emperador si estб viva, O la madre del heredero si muere la viuda. Pero el emperador cetagandano no ha seleccionado un heredero todavнa. El sello del Criadero Estrella y todo el resto de los objetos de rango de la emperatriz se entregarб a la nueva mujer en el ъltimo rito de los funerales, asн que el emperador tiene por lo menos diez dнas mбs para decidirse. Supongo que esa decisiуn es foco de gran atenciуn en estos dнas entre las hautmujeres. No se pueden aprobar contratos nuevos hasta que se complete la transferencia.

Miles, intrigado, pensу un poco en lo que oнa.

— El emperador tiene tres hijos, verdad? Asн que la mujer elegida serб una de las tres madres.

— No necesariamente — dijo Maz-. El cargo podrнa recaer en una tнa imperial, una mujer de la familia de su madre, al menos provisionalmente.

Unos suaves golpecitos en la puerta de Miles anunciaron la llegada del tй. La cocina de la embajada de Barrayar habнa enviado una bandeja totalmente redundante con tres platos de bombones. Alguien habнa estado haciendo los deberes porque Maz murmurу:

— Aahhh, mis favoritos… — Una mano femenina se lanzу a la pesca de chocolates, a pesar del almuerzo imperial que acababan de tomar. El mayordomo de la embajada sirviу el tй, abriу el vino y se alejу tan discretamente como habнa entrado.

Ivan tomу un trago de su vaso de cristal y preguntу, intrigado:

— Se casan los hautlores, entonces? Esos contratos genйticos equivalen al matrimonio, no es cierto?

— Bueno… no exactamente. — Maz se tragу el tercer bombуn y jugueteу con el tй-. Existen varios tipos de contratos. El mбs simple establece el uso del genoma de una persona una sola vez. Se crea un solo hijo, que es… el tйrmino no es del todo correcto pero equivaldrнa a propiedad… queda registrado en la constelaciуn del padre y crece en el criadero de esa constelaciуn. No sй si me explico… estas decisiones no las toman los protagonistas… en realidad, puede pasar que la madre y el padre ni siquiera lleguen a conocerse. Esos contratos se deciden en el nivel mбs alto de la constelaciуn y las decisiones estбn en manos de los lнderes mбs viejos y presumiblemente mбs sabios. Se pretende capturar una lнnea genйtica favorable o sentar las bases de un cruce deseable en la generaciуn siguiente.

— En el otro extremo hay contratos que significan un monopolio vitalicio, o todavнa mбs largo en el caso de cruces imperiales. Cuando se elige a una hautmujer para que sea la madre de un heredero potencial, el contrato es absolutamente exclusivo: tiene que ser alguien que no haya aceptado ningъn contrato y que nunca vuelva a negociar con su genoma, a menos que el emperador decida tener mбs de un hijo con ella. Esas mujeres viven en el jardнn Celestial, en un pabellуn separado, durante el resto de sus dнas.

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